Algunos consejos efectivos y los mejores remedios naturales para el acné

Más del 90% de la población mundial puede desarrollar acné en algún momento de su vida. Esto concierne a los jóvenes en particular.

Durante la pubertad, hasta el 80% de los adolescentes tienen que lidiar con este trastorno cutáneo, caracterizado principalmente por la presencia de forúnculos que tienden a «invadir» el rostro, la parte superior del pecho, los hombros y la espalda.

La medicina herbaria ofrece una respuesta más segura que los medicamentos y en este artículo intentaremos averiguar cuáles son los mejores remedios naturales para el acné.

¿Cuáles son las causas del acné?

La principal causa del acné en los adolescentes radica en el aumento de la secreción de las glándulas sebáceas y la proliferación de queratinocitos, células presentes en la epidermis, que son estimuladas por el aumento de los niveles hormonales y, en concreto, por los andrógenos.

Pero el acné también puede afectar a los adultos. Entre los desencadenantes más habituales encontramos:

  • tomando medicamentos, como corticosteroides;
  • el uso de cosméticos inapropiados;
  • alteraciones del metabolismo hormonal en la mujer (ciclo menstrual, ovario micropolicista, embarazo, etc.).

A menudo, todo se ve agravado por el estrés y la ansiedad.

Las zonas de la cara afectadas en los adultos son ligeramente diferentes (parte inferior de la cara, mentón), pero también el cuello y los hombros.

Cómo curar el acné de forma natural

Algunos consejos

La terapia del acné, aunque sea natural, debe tener en cuenta tres aspectos muy importantes:

1 – purificación de sangre:

Para favorecer el proceso de normalización de la piel, es fundamental actuar sobre el metabolismo en general y sobre las alteraciones hepáticas e intestinales, que inevitablemente acaban reflejándose, con mucha facilidad, en la piel.

Un buen drenaje, realizado correctamente, además de favorecer la eliminación de los desechos tóxicos producidos por el organismo, potencia la funcionalidad del hígado, aumenta la secreción de bilis, el tránsito intestinal y la diuresis.

2 – estimulación de las defensas inmunitarias:

Este es otro aspecto que con frecuencia se pasa por alto en el tratamiento de esta patología. Es necesario dotar al organismo de un fortalecimiento de las defensas inmunitarias, lo que permite tanto restaurar un buen funcionamiento del sistema inmunológico, a menudo probado por terapias antibióticas prolongadas (utilizadas contra el acné), como estimular la reactividad a las infecciones, incluidas las típicas de ‘acné.

3 – terapia local:

El principal objetivo de la terapia local del acné es el control de la infección bacteriana que caracteriza las pústulas del acné y las áreas que las rodean: de manera similar a la terapia farmacológica, también la fitoterapia tiene como objetivo principal una acción antimicrobiana local utilizando activos vegetales de fuerte acción antibiótica y antibacteriana.

El acné no es solo un problema de la piel, sino una señal de advertencia de un desequilibrio interno.

Los mejores remedios naturales para el acné

Estos son los mejores remedios naturales para cubrir todos los aspectos de la terapia del acné.

1 – Bardana

bardana

Se trata de una planta utilizada para el tratamiento de numerosas enfermedades de la piel y conocida desde hace siglos por su acción depurativa y desintoxicante.

La raíz de bardana (Arcticum lappa L., Compositae), debido a su acción específica sobre la piel, representa un remedio de «primera elección».

Es una planta herbácea anual, típica de los terrenos baldíos, de hojas largas cubiertas de plumón blanquecino en el envés. Las flores violetas tienen una forma singular, muy similar a una versión en miniatura de las conocidas flores de cardo.

Además de ejercer una válida acción antioxidante, algunos principios activos de la planta juegan un papel muy importante. Se trata de ácidos cafeilquínicos, capaces de proteger elementos importantes para la piel como el colágeno e inhibir la “hialuronidasa”, enzima responsable de una gran cantidad de daño tisular que se observa en el acné y la dermatitis seborreica.

Por último, gracias a la estimulación de las glándulas sudoríparas se favorece la eliminación de los residuos de degeneración cutánea que determinan la formación de puntos negros y comedones.

¿Cómo se usa la bardana contra el acné?

Se utiliza la raíz, que se puede tomar en forma de extractos en cápsulas o en gotas. Para el extracto en cápsulas es bueno seguir las dosis indicadas por el fabricante en el paquete, para las gotas de tintura madre, sin embargo, la dosis es de 40-50 gotas en un poco de agua dos veces al día, entre comidas.

Es posible preparar una decocción de bardana, usando una cucharadita y media de raíz picada por una taza de agua. Déjelo hervir unos minutos, revolviendo de vez en cuando. Después de dejar reposar la decocción durante 20 minutos, se filtra y se consume 2-3 veces al día.

Advertencias:

Aunque la bardana está dotada de una tolerabilidad extrema, esta planta podría actuar sobre la musculatura uterina, por lo que no es aconsejable su uso en caso de embarazo.

2 – Equinácea

equinácea

Entre los «inmunoestimulantes» naturales, la raíz de equinácea es sin duda el remedio más adecuado porque asocia, con sus conocidas propiedades estimulantes del sistema inmunológico, una buena actividad antiinflamatoria y antibacteriana.

Gracias a la equinácea, la piel tiene una mayor capacidad para limitar la propagación de gérmenes y otras sustancias extrañas dañinas, que permanecen localizadas en el punto donde ocurrió la lesión del acné. Además, se favorece la acumulación de sustancias fundamentales (mucopolisacáridos) para la regeneración y reparación de tejidos.

¿Cómo se usa la equinácea contra el acné?

La equinácea se puede tomar en forma de tintura madre, extractos y decocciones.

Tintura madre: 30-45 gotas, dos veces al día (por ejemplo, 8 y 18 horas), en un poco de agua y entre comidas.

Extracto seco: tal dosis (3-4 cápsulas) para asegurar una ingesta diaria de al menos 12 mg de ingredientes activos (equinacósido).

Decocción: utilizar un gramo de Equinácea, seca y picada, por cada taza de agua (150 ml), hervir durante 5 minutos a fuego lento y luego dejar infundir otros 10 minutos sobre la llama antes de filtrar. Se recomienda tomar 1-2 tazas al día.

¡Importante! Con Echinacea es fundamental la consistencia en el tratamiento y la correcta realización de los ciclos de tratamiento, lo que se puede conseguir continuando el primer tratamiento durante al menos 4-6 semanas y luego siguiendo un intervalo de 2-3 semanas. Luego se reanuda durante otros ciclos de dos semanas alternando con un descanso de tres semanas.

Es posible realizar 2-3 ciclos por año o realizar el tratamiento según sea necesario.

3 – Aceites esenciales (Melaleuca, Lavanda), Caléndula, Bardana, Propóleo

Los aceites esenciales como el aceite de árbol de té o el aceite esencial de lavanda son conocidos por sus propiedades antibacterianas y antiinflamatorias.

El aceite esencial de Melaleuca es un antibacteriano de «amplio espectro» y es extremadamente eficaz contra una gran cantidad de microbios, bacterias y hongos. Para más información lea también ACEITE ESENCIAL DE MELALEUCA (ACEITE DE ÁRBOL DE TÉ): BENEFICIOS, USOS Y CONTRAINDICACIONES

El aceite esencial de lavanda es el remedio perfecto para las dolencias de la piel. Tiene propiedades cicatrizantes, antiinflamatorias, antibacterianas y antioxidantes.

El propóleo también es capaz de frenar no solo el desarrollo de la infección, sino también de ayudar a calmar y antiinflamatorio la piel irritada.

La bardana, de la que hablamos anteriormente, es adecuada para aplicaciones locales. Es un excelente remedio depurativo y antibacteriano, frecuentemente asociado a plantas como la Caléndula, con actividad antiséptica, cicatrizante y antiinflamatoria; o aceite de hierba de San Juan, capaz de restaurar la epidermis dañada.

¿Cómo hacer terapia local?

El propóleo se puede aplicar en crema o ungüento, fácilmente disponible en el mercado.

El aceite esencial de Melaleuca (Tea Tree Oil) se puede aplicar puro directamente sobre los forúnculos con la ayuda de un hisopo de algodón. Este procedimiento debe realizarse de manera constante y al menos dos veces al día, mañana y noche, después de haber limpiado la piel con un producto delicado.

El aceite esencial de lavanda se puede aplicar de la misma manera.

La caléndula se puede aplicar como una compresa, que se preparará diluyendo una parte de tintura madre en 4 partes de agua.

Alternativamente, es posible preparar una infusión a base de copas en flor de caléndula (1 cucharadita) y hojas de salvia (1 cucharadita) en aproximadamente 200 ml de agua hirviendo. Dejar infundir 20 minutos antes de filtrar y, después de haber dejado enfriar la infusión, aplicarla en una compresa empapando compresas de gasa de algodón y dejándola sobre las zonas a tratar durante 10-15 minutos.

Conclusión:

Muy a menudo, las personas afectadas por este trastorno de la piel recurren a medicamentos reales para eliminar los síntomas y las imperfecciones. Ya sean cremas, ungüentos, antibióticos o medicamentos antiinflamatorios, todos tienen efectos secundarios que no deben subestimarse, especialmente cuando se trata de organismos jóvenes.

Creo que (excepto por supuesto los casos más graves, donde se requiere la intervención de un dermatólogo) el acné debe tratarse con remedios naturales. Realmente hay muchos, y los descritos en este artículo representan solo una pequeña parte de las soluciones fitoterapéuticas disponibles para tratar el acné de manera efectiva.

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